Retales



No quiero tu mirada vaporosa y azul, no solo a ella, observando lo infinito. Quiero la llama viva en tu retina, el hambre implacable del que se toma sus derechos.
Así que mírame, atraviesame el pellejo de diablo que he formado con buenas costras, quiebra el espinazo de la bestia y sientala en tus rodillas, arrullada con el aliento que toma el aire para tornarlo gemido. Arrastrala con los dedos inundados de dulces, que te muestre su paladar de rossa, su secreto carnívoro, el pasadizo al olvido. Y si te atreves, desposee la luz con la que conformo sus colmillos. 
Recoge tus recuerdos... demasiados viajamos con exceso de equipaje.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...