Anotación

Vicios, dame sutiles vicios que erosionen la epidermis del dolor... Rotar, de nuevo, enloquecidamente, hasta que la pregunta renazca en respuesta.
¿Sabías que mejor corona sobre el amante que laurel sobre poeta? Pues anotalo.

4 comentarios:

  1. Si remueves un estanque de sexo aparecerán los peces de cieno. Dime, ¿qué se ve en las aguas claras y trasparentes del vicio?
    El poeta sólo es basura si no ama lo que pretende amar.

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  2. Los poetas suelen ser enamorados del dolor, demasiado plenos de ellos mismos y sus quiebros. A veces me preguntó si aman a la persona u al objeto que encumbran, y observados ciertos espécimenes diría que prefieren el dolor al olvido, el dar espacio a nuevas oportunidades. No sé, quizás de tras de cada poeta sólo se esconda un cobarde parapetado tras el lirismo de revivir cadáveres.

    Respecto a la invitación de compartir una supuesta perspectiva, no voy a entrar, porque ya siendo las palabras espejos giratorios, creó que no entendiste.

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  3. Creo que necesito un intérprete para hacerme entender, pero la culpa es mía. A veces lo que se oculta detrás de una insinuación es una suposición desacertada y a la inversa.
    No hay que darle demasiadas vueltas a ciertos tornillos que se pasan de rosca (hablo de mí).
    Me gustó tu contestación y comulgo con ella en todo. He aprendido a no encumbrar pero amar a una persona es un tránsito hacia otro tipo de alturas.
    Enmarco tu frase del cobarde cadáver parapetado, aunque desnudarse de la hipocresía de los óbitos es complicado para cualquier putrefacto poeta.
    ¿Compartir la perspectiva del vicio? No, tal vez lo transparente y claro de las aguas.

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