Instantánea de un dia de lluvia, Bilbao

Es el momento tardío de una imagen preciosa. Un excluido, un desheredado, tal vez un desertor imbuido en su huida, con los ojos prendidos, ahí, en medio del frenesí de la ciudad, tomándose tiempo para lo que a ojos de muchos resultaría absurdo, alimentar gaviotas y palomas.

Es el momento tardío de una imagen preciosa, de un loco lanzando pedazos de pan a los cielos, y decenas de aves revoloteandole mientras sonríe, como si le sobrevolarán todos sus sueños, frenéticos, inaprensibles.

3 comentarios:

  1. bello texto corto claro como a mi me gusta

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  2. La misma imagen de un loco lanzando pedazos de poema a los cielos, y decenas de aves sobrevolando, frenéticas, inaprensibles, con un verso en el pico y los sueños de la inanición.

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  3. Los hay generosos, pero los menos, supongo todos buscan o reciben algun tipo de retribución. Lanzar al aire versos me parece menos generosidad que quien lanza pan. Calma un hambre, y no deja las bocas llenas de aire. Paladear lo que se presupone carecer sin lograr asirlo con los dientes... Uhmm

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