Inmerecido

Portishead - All Mine

Supongo que nos cedimos un tiempo inmerecido, momentos en los que la herida supuraba anhelos de cura, extendiéndose, tomando la sospecha y el juicio con la misma mano que pretendía sujetar los delirios, de vernos, de encontrarnos más allá de la fragilidad que maquillan los animales heridos, esos animales con las tripas llenas de hebras de atardeceres y briznas secas, de viento y espumas, que braman, rugen, aúllan, maldicen, cosechando distancias en cada gesto, alzando muros en cada ademan descreído que los salvaguarde del mismo daño que aún cargaban.
Si, creo que ganamos los dos la batalla, aunque yo prenda rubores sobre tu ventana
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4 comentarios:

  1. Pocas batallas se ganan entre dos personas. Lo único que puede quedar, después, es el olvido.

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  2. Que rubor. Magnífico final. Me llevo esa sensación-imagen de los rubores prendidos sobre su ventana.
    Saludos.

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  3. Coincido en que la imagen de tu rubor en la ventana es muy sugerente. Me ha gustado leerte.
    =)

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  4. ¿Puede una pared o una distancia ser una victoria?, solo por eso rubor ventanero imagino que si, pero esa metáfora de ladrillos se me hace tan alta y tan dura.
    Besotes.

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