Devenidos...

Hambre,
de la materia que atenta y blasfema, de la bravuconada del tiempo comprimido y endurecido que dictan y emerge de entre tus ingles como flor exquisita,
como un epitafio púrpura al día.
Densa, caótica y nutritiva poesía,
tu, yo
podridos en el ardor, gravitando replegados en lo eruptivo
Y ahora,
olvida si puedes los matices de lo que se agolpo en tus venas,
aún cuando tu sexo tartamudea mi nombre.

3 comentarios:

  1. Tórrido el poema a pesar del encañonamiento de la dama en la fotografía. Con ese par de argumentos, me refiero a los ojos huecos de la escopeta, no se deja respirar a ese sexo que tartamudea un nombre.

    Un poema que nos deviene al modo amoroso de la matis religiosa. O quizás esté equivocado y sea lectura esa fácil. Tal vez es la materia que se rebela a todo intento de narrarla

    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Tremendo poema. Me hace pensar en esa prisión que es a veces el deseo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...