La sombra del pajaro

Quise creer que eras un extraviado en la ventisca, que habías amontonado todo el frió comprimiendolo en paredes de silencios mientras te dejabas ir sobre el eco del mundo buscando aceptación. Que tras ese rumor glaciar con el que rendías tu vida a las mecánicas, había un niño pidiendo paso con los puños henchidos de pajaros.Que conocías el hambre y sabias de lo insólito del calor nuclear desprendido por los frágiles cuerpos de los ruiseñores en el invierno.

Desconocí por decisión, las formas deshabitadas que se intuían bajo tu chaqueta, también el arma que anunciaban los destellos de tu mirada de reptil acobardado. Lo que fue, no era mas que una respiración asistida impuesta por mi necesidad de cicatrizar y restituir al mundo algo de primavera, y tú, apenas eras un reflejo sin forma intentando reconocerse por que carecías del valor suficiente para enfrentarte.

Y sabiendo...¿No es entonces responsable el que, por perseguir la sombra de un ave cae, precipitándose con la venda en las manos en las simas del recelo?

5 comentarios:

  1. UN pájaro siempre es la sombra de sí mismo... Su vuelo lo denuncia

    mi beso.

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  2. El destino me lleva a presenciar, en los últimos tiempos, quizás un par de semanas era aún creyente, los destellos crueles que oculta la belleza de las pequeñas cosas.

    niños-puños-pájaros se levantan una mañana convertidos en espacios deshabitados, charcos de trayectoria infinita en la que caigo como un sueño real-real que suena a hueco e impostado.


    Saluditos

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  3. Si el responsable es aquel que lo hace, como el que viendo que se caera, lo le ayuda a evitar el golpe y la fractura.

    Siempre es bueno, regalar un par de rodilleras, nunca sabes cuando las va a necesitar.

    Aun asi, espero que sigas devolviendo primavera cada año.

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  4. Totalmente responsable. Hasta de la ignorancia se es responsable, y cuánto, de hecho (si no, el mundo sería de los idiotas).
    Y del recelo también, del recelo irresponsable que tenemos todos hacia las irresponsabilidades del otro.
    La imprudencia es la anulación de este círculo y la caída a través de la puerta, por fin abierta, de la aventura.

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  5. En Tchernobyl se sabe que hay zonas donde no puede darse la vida desde la explosión aquella. En el resto se dan lugares donde la radiación permite que los seres vivos (incluso aquellos que antes de la desaparición del hombre no vivían en esa zona) campen a sus anchas, eso sí, todos ellos, aunque sanos, son seres radiactivos. Como tus pájaros. Los míos los comprimo en mi sesera. Digamos que mi mente es un birland aunque no suene con la precisión y la cadencia de los Weather Report. Si no los conocías te recomiendo escuchar su "Black market" y sobretodo su "Heavy weather".

    Como puedes ver me paso las horas entre vuelos de pájaro y parajes deshabitados (y onanismos). ¿Me parezco, quizás, a alguno de los personajes de tu relato?


    Besos francos, La...

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