Juego de astronomia culinaria


Aleah ~ Sacrificio
Cuando el aborrecimiento y el rumor de nervios que se repliegan desecándose se agolpaba en algún punto entre el clamor de piel y sangre insípida, sacrifico mis sombras amartillando los matices de los dias imposibles sobre el teclado. Escribo, desmembro la filigrana de horrores que me injertaron, tejo palabras tras juguetear con la cromatia de mis propias entrañas hasta el rencuentro con el horizonte inexplorado.

 A veces las palabras surgen pretenciosas, como una explanada rojiza de planetas descolgándose desde mis clavículas a mi vientre, un capricho de pulpa callosa agitándose enrevesada, virando entre correosos impulsos, humedeciendo hojas de papel inasibles que pasan a ser nada o el absoluto que el eco de algún temblor matutino imprime en mi nuca.

También sucede, que porciones de mis entrañas serpentean sobre el teclado citando la momentánea y macabra coreografía de la felicidad, una entrega a la improbabilidad del aliado sin condicionantes. Imaginarios resplandores pues, copulando en penumbra, acto macabro, despótico y tan necesario que la bacanal de salvajismo se vuelve un dulce adagio mientras mastico con fruición la mierda mas profundamente adherida a mis intestinos, impulso, que me hace retornar a la armonía del vació sin la existencia velada de afanes ajenos.

Eviscero sombras de mi carne, garabateo perfiles de figuras monstruosas en intimidad, con la incansable soberbia de un geómetra de temblorosas manos. Momentos estos, de sublime locura, de hemorragia lírica como antídoto al rumor de fluidos acelerado pulsos sobre una mórbida directriz.

 Escribo, porque hundir con saña mis dedos en el pecho es descerrajar lo que se me niega, porque a tientas desenredo mis tejidos hasta percibir como trascurren los actos sin culpa, porque necesito la alquimia del desorden para ser quien soy confluyendo palabras. Porque siempre hubo otro mañana en mi, porque soy todos los ecos de los gritos que di y están en ti.

8 comentarios:

  1. Hablarse a uno mismo,degustar cada efluvio que recorren las entrañas no es tarea sencilla,adentrarse entre impulsos y astillas aún sin desclavar que intentaron imbuir en uno ideas foráneas aún más difícil,pero abrir el pecho y agarrarlo todo para convertirlo en incunable escrito que evangelice nuestro verdadero "Yo" que lleve hasta el infinito nuestra verdadera voz, eso es un acto de sentirse vivo,de sentirse único que pocos pueden hacer...
    Josune daria lo que sea por haberlo firmado yo,me voy a rebozar en tu tinta aún fresca y a degustarla en mi boca,y gañido daré al viento...
    Beso y un fuerte abrazo

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  2. Doloralfa... esto, guay...¿No?XD
    Joder, me metes unos baños con tus comentarios, desproporcionados para mi propia percepción, que no se que contestar. Gracias, por tus desbordamientos.

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  3. ...para que no digan que tus letras no tienen pasión!
    Desgarran hasta los preconceptos más arraigados.

    Un abrazo.

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  4. Anatomía de la melancolía o cómo diseccionar el corazón sin dejar huellas.

    Me desconciertas. Sí. Me gusta.

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  5. Escribir es abrirse y el pecho y escribirse el destino con tinta china...

    mi beso

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  6. Todos los días me pregunto si esta matanza de sí, con sus embutidos y juegos de chinerías realizados con los flujos, es camino o solo regazo morboso. Abrirse el vientre, al modo samurai, para mostrar al otro, a él o a ella, a todos, a ese concreto o a un cualquiera, quizás la sinceridad.

    Saludos

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  7. emociona el tercero y quinto párrafo.
    Salud

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  8. Mirada autópsica con bisturí de letra, pulsión escópica, mas allá de los huesos, mas allá del hielo de la efímera felicidad, de los monstruos de la razón...Un sacrificio, otro mañana y otra melodía en el teclado de vísceras rapsódicas. Gracias Josune.

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