Prologo de un suicidio



La mañana escupía desdeñosa sobre el somier su luz arremolinada entre chasquidos, destellos fugaces en un firmamento brumoso que, persistía en apresurar el pulso de aquel cuerpo sin aliento, de aquel continente de carne dispensador de deficiencias, receptor también de afectos deformes, que calcinado, se resentía ignorante a ras de las sabanas con la boca llena de pianos y descarnados los dedos tras escarbar aberturas rotatorias en un escenario enfangado.

El día, invariable desconocedor de los dramas de las habitaciones, velaba un teorema de lo inoportuno refugiado en los pliegues de la almohada, a la par, que un coro de exclamaciones fragmentadas se hacían inquilinas de esa fatigosa languidez que irradiaba su cara.

El dolor, como inevitable jornalero, había resuelto un capricho de surcos con los que abrirse paso hasta el destello magnético que anido en el reverso de sus ojos. Quedaba apenas ya, de ese halo resolutivo, un vértigo bullicioso que se asemejaba en parte al discurso de la hojarasca zarandeada sobre las aceras. Nada, si acaso, una carcasa pálida y quebradiza, en colisión y pugna con la realidad indolente a su frágil condición, una suerte de agitación impactando, una tras otra, contra fumaradas toxicas que hacen llamado a ese silencio, donde ya flemáticos, los insectos mascan muertos.

La mañana se abre paso entre un tumulto de habitaciones y aristas, frente a un paisaje de intenciones que se magullan sobre las avenidas, que se lastiman expectantes con la garganta plagada de larvas y restos de café. Corren, ansían y viajan hacia donde alguien articulo que estaban las llaves y la clave para empujar el perno hacia su libertad.

Amanece sobre la ciudad de los decesos, en la perpendicular liquida que arremete sobre esta ventana, donde un cuerpo sin aliento, desprende, de nuevo, olor a recién hecho.


Todo nacimiento, era prologo de un suicidio en un mundo obsceno, fértil en toda gama de artificios por donde se precipitan los sueños.


La Susodicha

9 comentarios:

Heinrich Heine dijo...

Tus palabras son amplias, amplísimas, casi tanto como la desazón que al final a todos nos espera lo mismo. Un saludo de blog a blog.

Neogeminis dijo...

Terrible un mundo así. Un sitio por donde se precipitan los sueños, un lugar sin esperanza...es lógico que sea la antesala de cualquier suicidio...
Siempre he creído que no se requiere valentía para suicidarse, al contrario, me parece un síntoma de cobardía.


Un abrazo.

Noelplebeyo dijo...

tiene arreglo?

javier dijo...

tras las pesadilla, amanece todos los días

MARIAN dijo...

despues de la tempertad la calma, sin perder la esperanza, aunque a veces resulte dificil, hay que ser valientes, yo tambien opino que el suicidio es sinonimo de cobardia.
un saludo
marian

La susodicha dijo...

Heinrich Heine.. así viene siendo, la vida es un juego de antemano perdido, un pulso amañado sobre la barra de un bar, donde el deseo y la ilusión olvidan las muertes diarias en el fondo de una copa. Añorando lo que fue, doliéndose por lo que no sera, moldeando alguna esperanza con los restos de aquellos sueños rotos o fragmentos de anhelos.
Creo que lo has clavao con el adjetivo "Desazón"... tan amplio como certero.
Un abrazo desde aquí hasta allí.

Neogeminis... el mundo esta bastante jodido, así a grandes brochazos, creo que a nadie se nos escapa.
Bueno, mas allá de la palabra empleada en la ultima frase que esta empleada en un contexto tirando a poético..., creo que el suicidio no deja de ser una opción mas, quizás la ultima que queda cuando las circunstancias solo empujan a un sufrimiento constante, ya sea de origen físico o emocional, mas allá de valentías o cobardías, puede ser un acto practico y hasta quizás el ultimo reducto de libertad.

Un abrazo.

Noelplebeyo... todo lo tiene hasta que deja de tenerlo.

Javier... si, si, que si.. todos los días "con" o "sin" nosotros.
El planeta no entiende de ausencias, es menos teatral que estos que nos soñamos sus dueños.

Marian... bueno, a nivel meteorología, la afirmación es valida... ahora otros niveles, rebatible.
La frase tiene una pretensión critica, una invitación para hacer participe a otros de por donde se muere la ilusión, y esta muerte la genera todo este capricho de artificios que infectan las mentes de falsas necesidades por las que mueren o se difuminan los sueños propios.
Respecto a lo del suicidio, pues ya sabes mi postura.

Un saludo Marian.

La susodicha dijo...

La entradilla de la canción es, tan... comulgo.
http://youtu.be/JEU7xp4ztkQ

Isra dijo...

Me quedo, al igual que lo que dice Javier, con que amanece todos los días.
Finalmente, salvo por la muerte, cada cuerpo (con más o menos fuerza, aliento o ganas) vuelve a desprender de nuevo ese olor del que hablas todas las mañanas.

Muchas veces será para bien y otras muchas será para mal.

PDT: me sigo quitando el sombrero ante la música que ofreces...


Salud!

Mr. Thunderstruck dijo...

Uff, muy bello pero demasiada angustia, espero que aún haya esperanza. Saludos!!!